sábado, 22 de octubre de 2016



Este poema podría ser continuación del anterior, pero están escritos en diferente época.


Alternancia de jardines


Los jardines se extralimitan en sus pompas
árboles de un verde cansino se prestan obedientes
a los caprichos de las sombras,
piedras veniales
cercenadas de sus troncos se miran en los espejos
fracturados de la gravilla,
los arcos de rosas pasan de puntillas por el cielo
se despojan de sus velos en striptease de verano;
memoria de pez tienen los estanques
infalibles como un ciego deshonrado.
Entro en el jardín parcialmente nuboso
bajo el discurso oficial de los vencejos.
No hay anhelo que me cosa al ramillete
de ojos fosforescentes de las hortensias,
mi tronco es enredadera husmeante
por la que trepan lagartijas del color de la ceniza.
.......
Desanduve por primera vez los paisajes familiares
y tuve miedo a perderme bajo el pesado manto de los robles.
El viento torrencial me empujaba más alla de los jardines.
El camino bifurcado impuso su rebelión a mis pies inexactos
calientes de raíces.
Aquí estoy de nuevo, con mis botas de dudas
clavadas en el suelo como cemento.
Aromas mixtos llegaban al velador de las esperanzas
la tarde áspera probó sueros de almendras dulces;
se reencontraron sus vértices de jazmines volátiles,
de explícitas mimosas;
la tarde guardaba intactos arrecifes de buganvillas
terrazas voluptuosas de madreselvas celadoras.
Más allá del Eúfrates y de mi cansancio
los tesoros de Babilonia brillaban como peces dorados.



                                 





                                              (  En la imagen: "Montseny", óleo de mi autoría)
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