lunes, 14 de junio de 2010

Herida

Por una herida abierta de paz no declarada sangra mi vida
en indiscretas, palpitantes exhibiciones de dolor mal tolerado
volcán impúdico,
escanciado tormento
de fuentes infinitas y difícil salida.
En frenética purga, en hilera de clavos
crece un río de rosas deshojadas
por una herida abierta de paz no declarada.
Por una herida abierta de paz no declarada
expira mi vida
entre inmóviles surcos de llamas y de intrigas
en nieves fatigadas y en penas distraídas.
Entre espinas sedientas y carne estremecida
brota un río de rosas deshojadas
por una herida abierta de paz no declarada
En abismales prados de viscosa sustancia
se ahogan corazones y astros guillotinados
himnos desconsolados y silenciosos ecos de un arrogante olvido
respiran por la herida.
Fatigadas palomas de suculentas alas
revientan barricadas y descubren albores
mariposas tan dulces como lunas de almíbar
suspiran por la herida
de paz no declarada.

Poemas

Llueve sobre El Cairo

Llueve sobre El Cairo y es viernes de culto.
Sobre el asfalto ardiente, llueve,
sobre los taxis atestados de gente,
sobre los taxistas barrocos y viriles
sobre la Ciudad de los Muertos, llueve
Los sensuales ojos profundos como heridas
se alzan explícitos sobre el velo y me saludan
y el oculto sentido de una vida encaminada hacia algo se me escapa.
Sobre los azulejos, sobre los refulgentes mármoles, las cúpulas majestuosas
prodigio de luz y siglos, llueve.
Llueve sobre la Ciudadela y la mezquita de Saladino
sobre una oveja triste, extraviada y redonda
y sobre el blanco turbante de un musulmán aguerrido.
Un olor cítrico surge de la tierra,
de las zanjas abiertas como ásperas trincheras inundadas,
del poderoso Nilo, de los juncos nerviosos y silvestres
del estiércol de caballo y del húmedo carcadú.
Una alegría festiva reverbera en cada esquina
mientras la lluvia bendita cae sobre la Ciudad Roja.
Y en el Cáfé de los Espejos los hombres fuman tabaco de agua
y beben té, y se ríen
y se toman las mujeres la mano pintada de henna
y pasean sin prisa por las estrechas calles mojadas.