viernes, 9 de septiembre de 2011

El jengibre y las naranjas de Matisse

,,,"Porque, ahora despierto, sorpresivamente daba vueltas a la carne de un lado a otro, la examinaba con vehemencia, mostrando la punta de la lengua- palpaba el bistec con un costado del tenedor, casi lo olía, moviendo la boca de antemano. Y comenzaba a cortarlo con un movimiento inútilmente vigoroso de todo el su cuerpo. En breve llevaba un trozo a cierta altura del rostro y, como si tuviera que cogerlo en el aire, lo cobró en un impulso de la cabeza. Miré mi plato. Cuando lo observé de nuevo, él estaba en plena gloria de la comida, masticando con la boca abierta, pasando la lengua por los dientes, con la mirada fija en la luz del techo"....
"La cena"- LAZOS DE FAMILIA (CLARICE LISPECTOR)

El chico del póster publicitario de McDonald's que tengo ante mis ojos llama mi atención por varios motivos: es un chico delgado, de aspecto pulido, tez pálida y párpados algo caídos. Parece un graduado universitario de Harvard, o un joven ejecutivo espiritual y moderno que acaba de salir de una clase de  feng-shui. Su mirada y su compostura transmiten orgullo y talento; hay una paz y una languidez voluptuosa en sus rubias pestañas y sus pálidos ojos azules.  Pero, ¡ay!, parece una persona sin apetito, alguien que permanecería impasible ante un bigMac, alguien por cuyas venas no corre la sangre caliente y violenta del carnívoro, que mastica lenta, reflexivamente y traga luego con plena conciencia. Su sonrisa me parece a veces seductura y a veces ingenua. Sus pequeños dientes blancos y bien alineados están secos, sin rastro de saliva, pese al coloreado McWropper que  sostienen sus manos finas y blancas. El atractivo "ramillete" se compone de un pan de pita con forma cónica, alargado y brillante como un búcaro flexible del que sobresalen unas rodajas de tomate que en la distancia pueden ser confundidas con rojos pétalos de rosas, palitos de merluza místicos como los lirios blancos, y unas boyantes hojas de lechuga que conservan su lozanía pese a las embestidas clamorosas del sol en los anaranjados días de verano.
Dejo al muchacho del póster porque no va a darme más información acerca de su persona, sus habilidades, sus verdaderos gustos o su verdadera naturaleza. Es alguien que "pasaba por ahí" y, de paso, posó para un anuncio. Pero creo que no tomaré un McWropper para cenar.


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