miércoles, 4 de octubre de 2017



Apenas se habla.


Apenas se habla de lo que importa
hay carteles de prohibido en autobuses
en escuelas
y de un modo dispuesto de antemano
prosperan los límites, el manual de instrucciones
para autorretratos desangelados.
Luchamos por tragar el orgullo
con corazas que algún día se quebrarán. 
Somos hormigas en escondrijos
que la lluvia borra con himnos de martillo.
En el boletín oficial el carnaval se disfraza de épica
con informes precisos, cruces, hitos.
Encajamos las molestias con ruedas
de indiferencia ya encarriladas.
Nos hacemos los duros
apoyamos los codos en la mesa
esperando el sol de la tarde en la boca amordazada. 
Y la palabra bipolar sin atreverse
a cruzar a nado los cabos sueltos. 

jueves, 28 de septiembre de 2017



Dibujo
Así te dibujo
en las fuentes, en el apetito
en un sentimiento repentino de orfandad
en la piel cuarteada por un mal año de sequía
en la esquina vestida de grises inhóspitos.
En pequeños signos que abren escotillas en los techos.
En extrañas letanías que recito como un ladrido.
A pedazos, a mordiscos, a suspiros
nunca entero.
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Te escabulles por la línea de puntos
por los ojos rivales de los días
disparas brea y te refugias en portales
con aire de agente de seguros
con recetas de felicidad fallidas.
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Eres niebla que abro en sueños
nadando películas con nácar rosado,
ardes en el corazón de una llamita
inútil para los fríos
Te dibujo en hierro forjado

y tú eres humo de jardines.


jueves, 21 de septiembre de 2017



Niños


En un hervidero azul de promesas
se alza la niñez
antes de condensarse en sintagma y en calva niebla.
Veo tu rostro anterior al toro ciego y la sangre maltrecha
sin advertir la cárcel que muda de vestido
en cada invierno para horadar la cantera de ilusiones
que alzaste con las manos hechizadas.
Presiento tu huella de seda en la brisa derretida
y las aguas saladas del canto de la calandria
y tus volcánicas encías en los umbrales
de las azucenas y los pliegues de los claveles.
Yo también te negué tres veces
y puse golosinas en tu boca para apagar tu llanto
que aguza la simetría de un rompeolas
y esa emoción violenta que perturba sin puños todavía
en el hilo de plata de tu baba.
Sé que me alcanzarás desde el hervidero azul
de una forma u otra, ignoro cuándo y te sonrío con la mitad del rostro,
y lloro tu muerte en mí, arlequín perdido en este circo.







martes, 12 de septiembre de 2017




VERSOS TRISTES


Los versos tristes condenan a una lucidez agotadora
su belleza dolorosa, extraviada,
zarandea el estado de inocencia
y te obliga a hacerte un ovillo como un perro que vigila mientras descansa.
Los versos tristes te leen las manos, te leen la lengua
caen accidentalmente desde un piso incendiado
y te aplastan.
Llevan el duelo de la escarcha
pues han enraizado en un lugar oculto
de donde nunca se sale indemne.
Como un faisán perseguido saldrán los versos
tristes a volar más alto que las balas, algunos caerán
dejando a la ciudad sin luz, otros se estrellarán
en quitamiedos.
Las ventanas seguirán cuerdas y los salmos
contaminarán la sangre de estorninos.




sábado, 26 de agosto de 2017

palidofuego: Al sembrador de pánicoLo primero que se apreci...

palidofuego:

Al sembrador de pánico

Lo primero que se apreci...
: Al sembrador de pánico Lo primero que se aprecia en tu mirada es una cierta distancia con aquello que te atañe, y la sonrisa fría como...


Al sembrador de pánico

Lo primero que se aprecia en tu mirada es una cierta distancia
con aquello que te atañe, y la sonrisa fría como cuerda de arco tensada.
Se presiente el derrumbe, y donde hay un derrumbe hay un vacío
en el que prosperan los blancos sepulcros del ocaso.
Han comenzado los ratones del odio suculento
a escarbar tus entrañas.
¿Qué clase de humillación, de bajeza
desamor, rotura, impacto...?
Nadie se pone de acuerdo.
Como perlas rodando en peldaños desteñidos
se rompió el collar de piedad que te unía al noble jade de la inocencia,
Te has bebido los salmos obtusos, los cócteles de tristeza,
 ¿juventud divino tesoro?
y te has convertido en muñeco de ventrílocuo
con la suficiente fortaleza para inflamar las aves acuáticas
las rocas persistentes de la destrucción.
Cómo puedes guiarte por autopistas de odio
con las gafas oscuras llevando hasta las fraguas
esta pasión desbordante, esta muerte a plazo fijo?
Los desvanes que olían a manzanas viejitas
a leche y a madre
son cámaras clausuradas de cenizas suspendidas
y en el centro del laberinto las cobayas
se cuecen a fuego lento.

martes, 22 de agosto de 2017



Creo en los espejos.


Creo en los espejos,
en sus sentencias infalibles
desde su lente de aumento en el centro del azogue.
Cuando entro en sus avenidas
un rayo remoto me atraviesa
como un paso a nivel sin barreras
que invita a arriesgar al otro lado.
Una última protesta, el verano se deshace
como hoja pisoteada
y quiero permanecer en lo conocido
ahora que encontré una dirección cierta
en el edificio con raíces oscuras
de los recuerdos.
Ahora que encontré un banco de jardín
con vistas a una pantalla gigante
de engañosa felicidad y peces
que desovan sentimientos confusos.
Vamos, vamos, no es una tarea sencilla
ni está libre de impurezas
como esas hojas verdes del Montseny
que forman arabescos mientras cruzo en coche
y un leve furor de pájaro indefenso
se incuba en mi garganta.
Ahora que el verano se deshace
que el corazón tiene el tamaño de mi memoria
cada detalle es un guijarro que el río pule
en su camino.
Y las sombras perezosas se tornan pesadas
sábanas que cubren los espejos
en las casas que quedaron atrás.