martes, 13 de febrero de 2018


Carne sellada

Que estaba atrapada en el muro de su propia carne
lo entendió de golpe
con la resolución de la sangre.
Hubo más advientos, y algunos hitos sellados
(lo vulnerable de su cuerpo,
la consagración y los cerrojos)
Era mujer,  y no siempre podía alzarse
para alcanzar la gloria de los sombreros.
Sus zarcillos se enredaban en las orejas
perforadas convenientemente por sus madrinas.
El estado de pánico le llovía en la oscuridad
embozados olían la carne tras el muro
de yedras.
Su rostro sin rostro se mimetizaba con su canto sin canto
persiguiendo azucenas y el tacto de las sedas.
Como un derviche con tacones de fuego se adentraba en el
foso diamantino de las huríes.
Construyó un templo que cuidaba sin descartar del todo su ruina
sabiendo que un árbol de bondad temblaba en sus raíces sin huida.
En esta red de flores agitadas la carne se rindió
a su propio peso, como un minotauro que se recrea 
en su propio laberinto.



viernes, 9 de febrero de 2018



Murmura, reza, tiembla.


Hombres y mujeres tomados al asalto
cada mañana
blanqueados como espectros
forman un cortejo de animales talentosos.
Listos para el arado,
la saliva febril, las manos agrietadas
ofrenda para un auditorio de pies fríos.
¡Cómo he podido rebajarme tanto!
se extrañan.
Saltamontes de invencible perseverancia
aclaran sus males con aspirina
y al día siguiente se visten para el fracaso.
Se abren en lágrimas en tórridas noches que arruinan
el dulce látigo del sueño
y lo único que persiguen es desvanecerse
sin ser apuntalados, desoidos, vejados.
¡Confírmenme que existo!
proclaman.
Esta bruna mayoría silenciosa
murmura, reza, tiembla. Se reinventa.
Piedras lanzadas con tino
sobre los moralistas o los directores generales
podrían abrir las aguas del mar Rojo,
pero al irse a dormir sólo quieren desvanecerse en el cajón
de los objetos perdidos
a la espera del saludo
de buenos días.

miércoles, 7 de febrero de 2018




Cápsulas
En la cabaña, un banco frío
y en el banco frío una niña fría
en la niña fría un hormigueo en el vientre
un coágulo de sangre sin salida.
Todo lo oscuro teje su cáscara.

viernes, 2 de febrero de 2018




A salvo

Desde las sombras del comienzo
hasta el final del minutero, el anhelo sostenido
en precario anticipa la caída. Sin bálsamos,
sin cáscaras sedentarias, con el estoque amarillo del sol
y la pereza de una ciudad dormida.
A la mujer que se asomaba a la barandilla de un puente
se la tragó el mar, el mar desatado se tragó a la criatura
la ola gigante dejó sombras ocres y puntos
plateados como estrellas de un belén en descuido.
No temas: las plumas, los crepúsculos, las rosadas caracolas
se mantienen a salvo en una caja de zapatos sin etiquetar
(benditas cajas de zapatos que preservan reinos cenicientos)
Ya no saltan ratones en un cepo, con sangre
y gritos incómodos. Aún me sostiene un orgullo
equiparable al coraje y al desafío.
La erosión permanente desgastó mi mirada
y tejió para mi corazón la mortaja.
El viento helado sacude paraguas
y nuestras lenguas son ásperas cremalleras vivaces.

La caja, ¡ay!, resiste temporales.





miércoles, 31 de enero de 2018



Aquellos espejos



Me asusté cuando una piedra caliente bramó en mi corazón.
Se acrecentaba tu luz
para resucitar a Ofelia, a Penélope, a Edith,
a Carmen. A cada mujer, a cada apuesta
una desconocida apuntalaba mi pecho como ortiga silenciosa. 
Los ropajes cayeron pesados
como idioma extranjero y un río enfebrecido envenenó mi sangre.
Tus ojos
escarbaron en mis bolsillos rotos. Pequeñas capitulaciones,
breves, inútiles movimientos de defensa.
Tú nunca sabrás de mis renuncias
yo nunca sabré de tus rechazos.
A ciegas iban mis pasos a tu encuentro
y una virgen loca me miraba, mordiendo la manzana
como si comiera tierra.

Nuestros cuerpos desnudos resistieron el bisturí del espejo.

lunes, 29 de enero de 2018



Agua

El agua
pura y sus estragos
o el barro en anfibias riadas
siguen su curso y nadie está a salvo
al amparo de cimientos
en oxidadas láminas. 
Están desnudos los hombres entre la nada y el cielo
construyendo andamiajes que vacilan.
Todo es fermento, zozobra de la marea que recoge el botín
y lo apresa.
Los ojos de los puentes tragan las ramas secas de la montaña.
Hay un punto de saturación anterior a la deriva
hay una agitación de raíces, placas
hojas previas engullidas en barrancos sin piedad.
Cuando los cauces desbordan
se marcha en dirección imprevista:
ríos de cieno abrazan juncos en sus guardas nocturnas.
Incomoda saber que estamos tan cerca del precipicio
y que todos los paraguas se deshacen
en la crecida.
Que somos fragmentos, nubes descarriadas.
Aire, agua, piedras y erosión.

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sábado, 13 de enero de 2018


Las sangres

Roja, dulce, espesa, fría
caliente, fresca
heroica, azul, coagulada.
Positiva, alcahueta
hirviente, helada.
Explosiva, lujuriosa
podrida, fraternal. Sangre amenazada.
Sangre lunar, sangre amaestrada
fluida, gentil, avara, victoriosa.
Sangre agnus dei
sangre de los sinsangre
sangre avinagrada. Sangre fértil, sangre mártir
sangre en las heces, sangre en el alma.
Ríos de sangre, sangre elevada, sangre que expira
sangre joven, sangre paria.
Sangre enferma, sangre nueva, sangre de estatua y de lágrima.
Compasiva, sublime, transeunte de avenidas bifurcadas
sangre en la llaga supurando el abandono de la arteria
sangre virgen en altares mudos
sangre de sanguijuelas hartas.
Sangre en la luna, sangre en los ojos
sangre en la llama;
sangre fetiche y asesina
sangre negra de pulmón esclavo
sangre blanca de niña malcriada.
Sangre vital, sangre vengativa, opaca, inquieta. Sedienta, pasional
lúbrica. Salada.
Sangre mortal, agonizante, turbia, nocturna, infiel, trastornada.
.....
No llegará la sangre al río, decía mi madre
cuando las peleas nos giraban la boca más roja que la sangre roja
cuando en los puños nos mordía la sangre
y se agitaban los cántaros jóvenes del músculo más fiero. 

(Imágenes de la lectura de este poema en el Ateneo, el día 12 de enero de 2017. También junto a Francesc Cornadó, poeta y arquitecto)